23/06/2009 – Puerto Angel – Ventanilla
06:50 :Tocan diana pronto, nos espera un largo día de conducción. A pesar de que la distancia es corta, alrededor de 400 km, la carretera es muy difícil: prácticamente todo el recorrido es por montaña y el estado de la carretera es bastante malo. El primer turno lo hará Blas… Carlos, aunque está un poco tocado por el resfriado. Creo que la gripe A ha llegado.
08:30: Llegamos a Okotlan, y desayunamos en el mercado. Un atole y una enfrijolada con carne sirven para coger fuerzas para el camino. Visitamos la iglesia de los dominicos, bastante sencilla, y más atractiva por fuera que por dentro, con una curiosa sucesión de cúpulas.
11:30: Cambiamos de conductor, y me toca conocer la montaña mexicana. Como suponía, difícil y bastante dura.
La vida a bordo nos lleva a momentos memorables. De hecho, redefinimos el concepto de totopo. Los aquí llamados topes, o reductores de velocidad (es decir, los resaltos) se convierten gracias a Bl… Carlos, en totopos, totopitos o gran totopo. Incluso en supertotopos, cuando rascamos los bajos del coche. De momento, el Chevrolet sobrevive. Y que dure.
14:30: Llegamos a Puerto Ángel. Y una bofetada de calor húmedo es su tarjeta de presentación. A la vista, el Pacífico, en forma de pequeña bahía que sirve de puerto a las barcas de pescadores. Alivia un poco el calor la brisa que viene del mar, que anda un poquito picado. Comimos en un chiringuito al lado del mar, tostadas de pollo y una corona. Y sin prisa, disfrutando de la jornada de relax que se aproxima
17:00 Llegamos a Ventanilla, a un centro de ecoturismo. Nos vamos a alojar en unas cabañas, con cama, baño… y sin agua caliente. Me temo que me voy a tener que acostumbrar a las refrescantes duchas de agua fría… aunque se agradece, el calor sigue siendo insoportable. Acordamos con una de las encargadas empezar la patrulla para buscar tortugas a las 12 de la noche. El precio de todo se negoció hasta ultima hora. De hecho, la patrulla pasó de ser a cambio de un donativo a 50 pesos por persona. Pero bueno, después del viaje que nos hemos pegado, el precio es lo de menos.
En lo que llega la hora de la patrulla, y después de instalarnos, nos relajamos en la playa. Bañarnos, poco, porque había un oleaje de muerte. Así que nos dedicamos a la sana actividad de rascarnos la tripa, convenientemente puesta al sol. A Carlos Blas le entran tentaciones de unirse a un partido de fútbol que jugaban unos chicos en la playa, y de hecho entra a jugar un poco, hasta que, por respeto a su lesionada rodilla (y también porque no le daban mucha bola, literalmente) decide retirarse.
Dimos un paseo por la playa hasta los restos de un avión estrellado en la orilla. Por lo poco que sé de aviones, yo diría que era un hidroavión, pero… quién sabe, está bastante irreconocible. La verdad es que con la tormenta de fondo quedaba casi hasta apropiado en el paisaje.
00:00 Nos reunimos con la bióloga que nos guiará en el patrullaje nocturno. Queda terminantemente prohibido utilizar cualquier tipo de luz, y siendo noche de luna nueva y con nubes… adiós a las fotos.
Al empezar la patrulla, se nos explica que irá primero un quad para localizar las tortugas, y después, si se localiza alguna, iremos donde nos indiquen. Hubo suerte, y en apenas media hora localizamos una tortuga que acababa de empezar la puesta.. Era una tortuga enorme, una golfita, y estaba poniendo los huevos en un hoyo que excavó en la arena. Fue algo bonito, lo típico que siempre ves en documentales y que por fin logras ver con tus ojos.
Los huevos los llevan a un corral, para tenerlos controlados y seguros, y también vimos cómo los colocaban.
Terminamos la patrulla pronto, a la 1:30. Pero felices por haberlo conseguido. Algún cursi diría que hemos asistido al milagro de la vida…
Me encanta Da… Gordo!!! Lo cuentas requetebien. Eso sí, aquí te has olvidado de tu contribución al Voluntariado Internacional,
diciembre 30th, 2009 at 14:39Así no llegamos al 11 de Julio. ¿Cuándo llegan los otros días?
enero 5th, 2010 at 16:05