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Nada de lo humano me es ajeno

22/06/2009 Oaxaca

   Publicado por: Viajero   en Mexico, Viajes

6:30 GMT – 5: Madrugón al canto. Y van dos… en fin, todo sea por conocer México. Nos esperan unas 5 horas de viaje por carretera hasta Oaxaca. A ver qué tal se nos da. La caravana de Pancho’s Freedom se compone de una furgoneta (con Arancha, Adrián, Lizeth, Beto, Edith y Humberto) y un coche (Santi, Blas, Giova y yo). Iniciamos la ruta.

Escamoles 8:50 GMT – 5 : Parada para descansar y cambio de conductor, y me toca a mi al volante. Ya he comprobado, como pasajero, que esto es una jungla. Madrid, una balsa de aceite al lado de esto. A ver si sobrevivimos. Mi primera ruta en otro continente, la mexicana 150, hacia Oaxaca.

11: 50 GMT – 5: Llegada al hotel. Vivos de casualidad, madre mía!!!. Ya lo he visto todo: he visto como UN AUTOBÚS adelantaba al padre de Beto, que a su vez trataba de adelantar a un camión, echando al arcén de paso al que venia de frente. Todo esto en una carretera de un solo carril por sentido, ¡¡Temblad, madrileños!!… En fin, hemos llegado y eso es lo importante.

Nos alojamos en el Hotel Los Olivos. Bonito y acogedor, con piscina y spa. Dejamos los coches, y nos vamos caminando hacia el centro de Oaxaca. Una ciudad pequeña y, para mi gusto, más bonita que lo que llevo hasta ahora. Se nota la mano colonizadora por todo el centro histórico. El plan no es muy duro, visitar la ciudad a ritmo relajado.

Mercado de Oaxaca. Comida recien hecha 14:30 GMT – 5: Llegamos al centro, y ya va tocando comer. Salimos en busca del mercado de alimentos, que aparte de las funciones típicas, también tiene pequeños puestos de comida. Cayeron un par de Coronas (las conocidas en España como Coronitas) y unas enfrijoladas con carne. Y unos chapulines que nos ofrecieron a probar en uno de los puestos. Aparte de la aprensión inicial que produce el hecho de comerse un saltamontes, el sabor era algo ácido. No era desagradable, pero creo que tampoco va a ser mi comida favorita.

¡Al rico Chapulín! 16:00 GMT – 5: Después de reponer fuerzas, empezamos la visita. Comenzamos por el mercado de artesanía, con, sobre todo, prendas típicas y objetos decorativos. Entre otros, los alebrijes, una suerte de criatura fantástica, mezcla de otras muchas, de vivos colores y cuyo fin es aprotopaico: ahuyentar a los malos espíritus. Aprovechando la visita, encontré, con la ayuda de Edith, un poncho o zarape para Alex y un fular para mamá. Y alguna cosita más para la niña que se nos quedó en Madrid.

El resto del día transcurrió de manera tranquila, paseando por las calles de la ciudad. Visitamos
Zócalo de Oaxaca - la catedral,
- el zócalo (o plaza mayor) con sus terrazas,
- la Iglesia de Santo Domingo, que junto con el antiguo convento (actualmente un precioso y lujoso hotel, similar a los paradores españoles) formaba parte de las propiedades de los religiosos de la ciudad, hasta que fueron expulsados por el gobierno. Actualmente solo la iglesia cumple su papel original
- La casa de Benito Juarez, natural de esta ciudad.
- Una antigua mansión colonial, que actualmente es una biblioteca publica. Me encanta el estilo colonial..
- Y alguna que otra platería, en busca del regalo pedido… Edith, de nuevo, me hizo de guía por las tiendas. Como dice Aran, ¡¡que me la envuelvan que me la llevo!!!

Y finalmente, a cenar. Una parte importante del viaje va a ser descubrir su gastronomía, e intentaré probar todo lo que mi estomago tolere. En la cena, unas memelas y unas jarras de agua de jamaica y de sandia.

Siguiente parada: Puerto Angel

octubre 15th, 2009 at 0:33


3 respuestas to “22/06/2009 Oaxaca”

  1. el de la hamaca Dice:

    Nunca te acostarás sin saber una cosa más. Intentaré retener la palabra Apotropaico.

  2. Oscar Dice:

    Bah, la secuencia de la carretera pierde interés sabiendo que es usted uno de los seres humanos peor dotados para la conducción de vehículos.
    Seguro que no era como conducir por Malasaña…

  3. Viajero Dice:

    Jajaja, habló el que aun no ha descubierto que ir a menos de 60 por autopista es ilegal, aparte de propiciar los retrasos y extravios de parte del personal.

    ¿Conducir por Malasaña? Eso, señor mio, es una autopista de peaje con Cheer Leaders en los arcenes y barra libre en las gasolineras comparado con las “carreteras” de algunas zonas de, por ejemplo, Chiapas.

    Un abrazo.

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